Macri reunió a Larreta, Bullrich y Vidal en la casa de Jorge Triaca en San Isidro después de los cruces internos por la doble votación en la ciudad
Matías Moreno

Los principales referentes de Pro se reunieron hoy en San Isidro en un intento de frenar la escalada de conflicto interno que provocó la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de convocar a “elecciones concurrentes” en la ciudad de Buenos Aires, una medida que Mauricio Macri, su exmentor, calificó de inconsulta.
El objetivo de la cumbre, que fue encabezada por el expresidente Macri, era enviar una señal de unidad en medio de la fuerte incertidumbre por el futuro de la economía debido a la tensión cambiaria. A lo largo de la conversación, analizaron la situación financiera y la disparada del dólar blue. Y también discutieron la estrategia electoral con vistas a los próximos comicios. El tema más álgido era el armado en la Ciudad, pero no lo tocaron en profundidad. Incluso hubo bromas sobre la superpoblación de candidatos de Pro. En cambio, debatieron sobre el escenario bonaerense y discutieron la táctica para neutralizar a Javier Milei, sobre todo, hablaron sobre la posibilidad de incorporar a José Luis Espert a Juntos por el Cambio.
El encuentro entre los jefes opositores, que se extendió durante más de dos horas, se realizó en la casa del exministro de Trabajo Jorge Triaca y contó con la presencia de los aspirantes presidenciales de Pro: Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal. El alcalde porteño fue el último en llegar y el primero en retirarse de la vivienda de Triaca. Se fue sin hacer declaraciones ya que tenía previsto viajar a la provincia de Corrientes, territorio del radical Gustavo Valdés, en el marco de su gira de campaña por el interior del país.

Los líderes de Pro intentaron exhibir gestos de distensión ante la opinión pública con el objetivo de dar certidumbre a la sociedad después del temblor financiero. De hecho, pre-acordaron posar para una foto conjunta. El nivel de confrontación interna había aumentado en el partido fundado por Macri desde que Larreta dispuso la doble votación en la ciudad de Buenos Aires, como le pedía su socio más estrecho en JxC, Martín Lousteau (UCR), para que el radicalismo compita en igualdad de condiciones con Pro en su base electoral.
Cada uno de los popes de Pro asistió a la cumbre en San Isidro acompañado por dirigentes de su confianza. Macri estuvo escoltado por Fernando De Andreis, Larreta fue con Diego Santilli; Bullrich, con Federico Angelini, y Vidal, con Cristian Ritondo. Santilli y Ritondo pulsean por la candidatura a gobernador de Pro en Buenos Aires, el distrito más influyente del país, donde crecen la presión de los referentes bonaerenses de la fuerza para ordenar la interna.
Además, las autoridades de Pro intentaron unificar una postura en torno a la eventual incorporación de Espert a la principal alianza opositora. Ese fue uno de los temas centrales en la cumbre en San Isidro. Consensuaron que conformarán una mesa de Pro, en la que no estarían los candidatos a presidente, que tendrá la misión de reunirse con el economista y principal exponente de Avanza Libertad para definir si avalarán o no su inclusión. Ratificaron su deseo de ampliar al conglomerado opositor, pero quieren saber si desea ser competir en la provincia o disputar la Presidencia.
Es que Bullrich desconfía de un intento del jefe porteño de instalar a Espert en la interna nacional de JxC para quitarle adhesiones a su boleta. Por su parte, el larretismo argumenta que el espacio necesita exhibir una oferta liberal para contener a Milei.

Fuente: La Nacion




