Su desarrollo requirió 250.000 dólares de inversión, la mitad de lo que cuesta un importado. Se trata del primer ómnibus con baterías de litio desarrollado en Argentina. Fue reconvertido gracias a una alianza público-privada financiada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología

Por Natalí Risso
Silencioso, sin vibraciones ni emisión de dióxido de carbono comenzó a circular este mediodía por la ciudad de La Plata el primer colectivo eléctrico del país. El vehículo tenía originalmente un motor convencional y fue reconvertido gracias a una alianza público-privada entre la empresa de transporte público de pasajeros Nueve de Julio y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata (UNLP). Su desarrollo requirió 250.000 dólares de inversión, la mitad de lo que cuesta un importado. Se trata del primer ómnibus con baterías de litio desarrollado en el país, en un momento de debate clave sobre la explotación del recurso en el país.
Fueron 18 meses de trabajo para reconvertir un vehículo que originalmente tenía un motor convencional en uno a propulsión eléctrica con baterías de litio. Es el primero en su tipo en Argentina y tiene una autonomía de 200 km. Una vez que se instale la máquina lectora de tarjeta SUBE para habilitar su circulación como transporte público, va a estar transitando por las calles de la ciudad como parte del servicio de la línea universitaria, que conecta las distintas facultades de la Universidad Nacional de La Plata.
«El mercado global cada vez nos exige más condiciones para poder competir, muchas vinculadas al cuidado del medioambiente. Nosotros trabajamos con una mirada en el futuro, estratégicamente, con esa perspectiva”, explicó el ministro de Ciencia, Tecnología e Investigación (Mincyt) Daniel Filmus durante el acto de la puesta en marcha que en La Plata calificaron como «hito histórico». Y añadió: “Con la UNLP compartimos muchos proyectos que son un ejemplo en materia de transferencia del conocimiento al servicio de la mejora calidad de vida del pueblo”.
A través de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico, el Mincyt financió gran parte del proyecto a través de un Aporte no Reembolsable Asociativo “Movilidad Eléctrica”. El financiamiento permitió que los estudiantes de ingeniería de la facultad puedieran sacarle al vehículo 0 kilómetro que aportó la empresa platense el sistema de propulsión a combustión, el motor, el tanque de combustible y los sistemas de refrigeración para hacer lugar y colocarle la batería de ion-litio, que fue importada de China. Los técnicos de Nueve de Julio realizaron las terminaciones.
Alejandro Epifanio, estudiante de Ingeniería Electrónica, destacó que durante las pruebas realizadas con el colectivo eléctrico en funcionamiento fue muy notable el contraste con un micro de combustión en relación al ruido: “Advertimos que nadie levantaba la voz para hablar”, aseguró. De acuerdo a las mediciones realizadas sobre el nivel del ruido en el coche eléctrico se registraron 66 decibeles en promedio, que es considerado como el ruido ambiente, mientras que en un coche a combustión se llega a los 87 decibeles, lo que resulta perjudicial para el ser humano.
Otra de las ventajas tiene que ver con la ausencia de vibraciones en los micros eléctricos. “El ser humano tiene un límite máximo de vibraciones diarias que puede soportar y un chofer de colectivo supera los límites. Absorbe muchas vibraciones con su cuerpo propias del motor. En cambio, en un coche eléctrico estas vibraciones no existen porque tiene sólo una pieza móvil que es el rotor y no vibra. Entonces para el chofer y para los ocupantes es un viaje mucho más placentero y mucho menos perjudicial”, expresó el estudiante de Ingeniería Electromecánica Javier Eguren.
Fuente: Página 12




