«Implosión catastrófica»: qué pasó con el submarino ‘Titán’ y cómo murieron sus tripulantes

La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó que el sumergible que se dirigía al Titanic colapsó a causa de una fisura provocando una contracción que causó la muerte de sus tripulantes.

Al contrario de una explosión, una implosión ocurre cuando un objeto se contrae hacia su centro por la acción de fuerzas externas o internas. En este caso la fuerza externa es la presión hidrostática ejercida por el mar a la profundidad en la que se encontraba el submarino Titán.

A casi 4.000 metros de profundidad, donde se encontraba Titán, la presión es de unas 400 atmósferas ( 400 veces mayor que en la superficie). Esto implica que significa que por cada centímetro cuadrado de superficie se ejerce una presión de 400 kilogramos.

La creciente presión externa de la columna de agua genera tal presión que si supera la capacidad de resistencia del casco o en el mirador de acrílico; o si se produce alguna fisura éste implosiona y deforma la estructura en sí misma, lo que provoca ondas que pueden ser detectadas por dispositivos hidrofónicos. 

En ese sentido, el cofundador de la empresa OceanGate, Guillermo Söhnlein, explicó que cuando se opera a esas profundidades, la presión es tan grande que cualquier fallo provocaría una implosión instantánea, en lo que era la primera hipótesis previo al hallazgo de los restos del submarino. «Si eso es lo que sucedió, habría sucedido hace cuatro días”, había asegurado a la BBC.

Según ha explicado el buzo Michael Harris a la Fox, cualquier daño tendría resultados catastróficos, ya que la fibra de carbono y el titanio con que está construido el submarino terminarían por ceder.

Por otro lado, otra de las hipótesis es que podría haber colapsado la resistencia del casco del submarino y habría deformado la estructura hasta hacerla colapsar en una milésima de segundos, lo que habría ocasionado la muerte inmediata de los tripulantes de la cámara presurizada.

El sumergible construido y operado por OceanGate Inc. de Everett, Washington, fue diseñado para soportar la extrema presión del agua en la profundidad del Titanic y había realizado inmersiones previas al naufragio.

Pero se han planteado preocupaciones de seguridad, sobre todo en una demanda que involucra al exdirector de operaciones marinas de OceanGate, David Lochridge, quien fue despedido en 2018 después de advertir sobre el casco de fibra de carbono «experimental» del Titán.

Roderick Smith, profesor de ingeniería en el Imperial College de Londres, dijo que el accidente probablemente se debió a una «falla del casco de presión», pero será necesario recuperar los escombros para llevar a cabo una investigación completa.