La línea no funciona desde las 5:30 y miles de usuarios quedaron varados. Se registran demoras en el subte y casi no hay colectivos en el AMBA.

El viernes 7 de julio comenzó complicado para miles de usuarios de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBS). Es que el paro de colectivos que arrancó a las 12 de la noche a instancias de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se siente con fuerza y casi no hay líneas que funcionen. El combo se completa con una huelga inesperada que suspendió el servicio del Tren Sarmiento y demoras en los subtes de la ciudad de Buenos Aires.
Muchos de los pasajeros que tenían que ir o venir de la ciudad de Buenos Aires para encarar las actividades en el último día hábil de la semana no pudieron hacerlo. Por un lado, en las calles se nota el altísimo acatamiento del paro de colectivos que inició una facción disidente de la UTA desde las 16 de ayer con las unidades de la empresa Dota al que se plegaron desde la medianoche el resto de las líneas.
Pero lo que sorprendió a primera hora de la mañana de este caótico viernes 7 de julio fue una huelga de trabajadores del Ferrocarril General Sarmiento, que une el barrio de Once en la ciudad de Buenos Aires con los partidos de la zona oeste del conurbano. Según se supo, el servicio está interrumpido desde las 5:30 y muchos pasajeros se quedaron varados sin posibilidad de movilidad.
Por su parte y de acuerdo a lo que trascendió, el paro en el tren Sarmiento es a causa de una medida de fuerza que llevan adelante los trabajadores jerárquicos nucleados en la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos (APDFA).
El motivo por el cual decidieron poner en marcha la medida es la falta de homologación del Convenio Colectivo de Trabajo firmado en enero de 2022, según trascendió.
Así como no se sabía que el paro de trenes iba a ocurrir desde la madrugada de este viernes, tampoco se sabe cuando volverá el servicio. Fueron muchos los usuarios del servicio que lo quisieron tomar y se encontraron con la huelga: en la estación Plaza Miserere de Once hubo momentos de tensión, ya que muchos quisieron ingresar a la fuerza y se encontraron impedidos. Se calculan alrededor de 300 mil personas afectadas.
Más de un centenar de personas se concentraban al cierre de esta nota en las inmediaciones de la Estación Once, con corte total de la avenida Pueyrredón altura Rivadavia.
En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, se registraban demoras en en la Línea A de subtes, pero ya se habría normalizado la situación.
Mientras tanto, la medida de fuerza iniciada por la UTA mantiene un alto acatamiento en la ciudad de Buenos Aires y conurbano, y también en las ciudades medianas y grandes de todo el país.
Eso genera que sea prácticamente imposible llegar a los lugares de trabajo o regresar a casa, en caso de quienes cumplieron obligaciones laborales durante la noche. La única alternativa posible para llegar a aquellos lugares a los que no se puede acceder a partir de los ferrocarriles que están operativos es el taxi.
En las redes sociales había quejas por el alto costo de servicio de las aplicaciones de transporte, con valores ubicados por encima del triple de lo normal debido a la alta demanda y la libertad para fijar los precios.
Fuente: Perfil




