El antes y después de Buenos Aires vista desde el aire a lo largo de 100 años

Los fotógrafos Nino Salgado y Juan Carlos Borra, junto a José Díaz Diez, presentan hasta el 7 de julio la muestra “Buenos Aires desde el cielo”.

Por Cynthia Ijelman

rqueología visual urbana. Así podría llamarse la experiencia de observar cómo lucía Buenos Aires hace cien años, antes de que existiera el Obelisco, o la cancha de River, por ejemplo. Había que ser valiente para sobrevolarla en un biplano. Hoy sería imposible, pero Juan Bautista Borra y Enrique Broszeit lo hicieron entre 1925 y 1927. Juan Carlos Borra, su hijo, hacía tiempo que buscaba la manera de reproducir las imágenes que su padre había tomado desde el aire para poder mostrar la comparación del “antes y el después”. Había contactado a algunos fotógrafos y averiguado por la posibilidad de hacer volar un helicóptero, pero la logística se complicaba. Por otro lado José Díaz Diez, fundador de @fotos.antiguas.baexperto en cómo lucía la Buenos Aires de principios de siglo, conoció durante la pandemia a  Nino Salgado y este le comentó la intención de hacer tomas urbanas con drone.

Comenzaron a postular la posibilidad de jugar con el pasado y el presente. Y Díaz Diez, que conocía a Borra, le comentó a Salgado sobre esa colección. Así fue que surgió “Buenos Aires desde el cielo” que se presenta hasta el 7 de julio en el Museo Numismático del Banco Central de la República Argentina.Videos con transiciones, fotos antiguas y algunas gigantografías actuales son parte del material exhibido. En la foto de Plaza de Mayo, tomada desde el aire en los años ´20, se puede ver parte del ala del biplano, desde donde fue tomada y sobre la panorámica de la Casa Rosada está la dedicatoria que Enrique Broszeit le hizo a Juan Bautista Borra al regalarle la foto.

Según cuenta Salgado, la cámara con la que Borra y Broszeit tomaron las imágenes era de fuelle y llevaban abordo un estuche con negativos de vidrio: “al conseguir la ubicación deseada, abrían la tapita de la cámara, exponían y cerraban, todo en el aire, todo descubierto y con muy poca comunicación entre ellos”.

Salgado y Díaz Diez tuvieron que hacer un trabajo minucioso y de mucha precisión para poder lograr el ángulo exacto de las panorámicas originales y conseguir el mismo encuadre en las imágenes actuales. “Como las fotos tenían un tamaño pequeño, primero tuvimos que ver si iban a ser lo suficientemente nítidas al agrandarlas y poder buscar todos los detalles reconocibles.

Fuimos a la facultad de Ingeniería de la UBA para hacer los escaneos en alta definición. De una colección de unas 30 fotos logramos obtener 27 ampliadas. Primero, calculamos con Google Maps la posición para poder planificar desde dónde se iba a hace la toma y luego fuimos al lugar y trabajamos en el encuadre”, explica Salgado

Para obtener un buen resultado al momento de tomar la foto, Díaz Diez iba viendo en su celular la imagen antigua mientras que Salgado iba calculando la posición exacta con el drone, cuya batería tenía una duración de 45 minutos en el aire y eso daba tiempo suficiente para hacer las pruebas necesarias hasta lograr un encuadre que mejor se ajustara al original.

Al comparar las fotos antiguas y las actuales hay varios “antes y después” que vale la pena señalar. Por ejemplo, a primera vista ya se puede ver cómo durante casi 100 años la ciudad fue avanzando sobre el Río de la Plata con su desarrollo. Otra de las cosas para destacar en las imágenes tomadas por Borra es la ausencia del Palacio Ayerza, donde en la actualidad funciona la Legislatura porteña, erigido en 1931. No está el Ministerio de Economía (Palacio de Hacienda) tal como lo conocemos hoy: en ese terreno hasta mediados de la década del 30 funcionó un edificio destinado a Rentas Nacionales.