Las tres centrales sindicales -la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la CGT- convocaron y llevaron adelante una jornada de lucha histórica en todo el país en repudio al proyecto de ley de reforma laboral.
Impulsado por el gobierno de Javier Milei, en sintonía con los lineamientos de las cámaras empresariales, la reforma busca profundizar la precarización y la flexibilización en un país que desde que llegó la Libertad Avanza tienen 276 mil menos puestos de trabajo.
En la Ciudad de Buenos Aires, la concentración en Plaza de Mayo fue masiva, mostrando la fortaleza del movimiento obrero y la voluntad de resistir la embestida pro patronal de la derecha gobernante contra las condiciones de vida y trabajo de las mayorías populares.
Horas después de conocerse la media sanción en Diputados del presupuesto de hambre y ajuste para 2026 -que incluye desfinanciamiento y desmantelamiento de áreas claves como educación, salud, vivienda, infra estructura, ciencia y tecnología-, las y los trabajadores argentinos respondieron con una contundente movilización de protesta nacional.
El objetivo central fue denunciar y rechazar el proyecto de ley que, bajo el eufemismo de «Reforma Laboral», constituye en los hechos una pérdida masiva de derechos conquistados y una instrumentalización de la precariedad laboral para aumentar las ganancias empresariales.
Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la Central, dijo: “Esta jornada nacional de lucha está desbordando las calles y las plazas de todo el país y aquí, en Plaza de Mayo. El estado de movilización y con medidas de fuerza es permanente, somos millones para construir otro país que no sea esta colonia que quiere imponer Milei. Es evidente el rechazo que esta ley de reforma laboral tiene en la mayoría del pueblo argentino. Esta movilización no va a ceder hasta que impidamos que esta ley pueda ser aprobada en el Congreso”.
“Esta capacidad de lucha y de organización va a continuar hasta evitar que esta ley sea aprobada. Si la quieren tratar, que lo hagan en sesiones ordinarias, que abran al debate a los proyectos que los trabajadores tenemos en la cámara y que tienen escondidos, porque quieren hacer creer que es una reforma, pero es una regresión al siglo XIX”, agregó Godoy y denunció que este proyecto “es un gran negocio de los empresarios”.
En la Ciudad de Buenos Aires, desde muy temprano, las columnas sindicales, con sus banderas al frente, junto a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, colmaron las inmediaciones de la Plaza de Mayo. Esta imponente demostración de fuerza se logró a pesar de las restricciones y el operativo de contención policial desplegado, que intentó obstaculizar la llegada de delegaciones y columnas desde el conurbano bonaerense, una maniobra destinada a dificultar el ejercicio del derecho constitucional a la protesta.
“Hay un cambio filosófico en las relaciones laborales que pretende desconocer la relación asimétrica de las patronales y los trabajadores. Sabemos que mientras más precarización, más flexibilización y más desempleo, resulta más difícil poder parar las intenciones de las patronales de pasarnos por encima”, dijo Mariana Mandakovic, secretaria adjunta de la CTA y secretaria general del Cispren de Córdoba. “También vemos que hay un ataque específicamente contra la comunicación, la cultura y el periodismo. Quieren derogar el Estatuto del Periodista, la ley 12.908, quieren derogar la ley de los empleados administrativos de las empresas periodísticas y quieren derogar todo el capítulo 5 de la 26.522 que es la ley de Servicio de Comunicaciones de Audiovisual. Por eso decimos que es un ataque integral contra los trabajadores y trabajadoras porque buscan hacer desaparecer también nuestra cultura”, agregó Mandakovic.
Ricardo Peidro, secretario adjunto dijo que la jornada en todo el país “muestra que pese a los discursos que quieren desalentarnos, que quieren mostrarnos derrotados, la gente en la calle, los compañeros y compañeras en la calle muestran que no van a poder pasar; es fiel reflejo de lo que pasó a lo largo de nuestra historia. Es hora de marchar, de resistir en los lugares de trabajo porque la victoria es indudable y será nuestra”.
En representación de la Federación Judicial Argentina, su secretario general, Matías Fachal, agregó: “Los trabajadores y las trabajadoras judiciales nos estamos movilizando para impedir esta reforma laboral que atrasa. Anoche tuvimos una pequeña victoria y pudimos frenar la derogación de la ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia este Pediátrica, así que la semana que viene, cuando el Senado trate la reforma laboral, tenemos que volver a movilizarnos y volver a inundar las calles de nuestro país para frenar esta reforma regresiva que nos quita los derechos a los trabajadores y a las trabajadoras, ocupados, desocupados, precarizados y a los jubilados y jubiladas”.




