Según un informe del CEPA, se amplió la brecha entre el precio de las verduras y hortalizas comercializadas en el Mercado Central y los grandes supermercados. También detectó una baja incidencia de Precios Justos.

Por Sebastián Premici
La variación del precio de las verduras y hortalizas de mayo tendrá un fuerte impacto en los datos que dará a conocer el Indec este miércoles. Según el relevamiento que realiza el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), los precios de estos alimentos en el Mercado Central tuvieron una variación del 9,8%. “En mayo, la aceleración de precios fue mayor en supermercados que en el Mercado Central”, explicaron desde CEPA. La brecha entre el precio de las verduras a la salida del mercado concentrador y en los supermercados se ubicó en el 173%, es decir, una remarcación que se quedaría del lado de las grandes cadenas comercializadoras. Por otro lado, el CEPA también detectó un muy bajo cumplimiento del programa Precios Justos.
El precio de los alimentos, sobre todos los considerados frescos, traccionaron la inflación al alza durante todo lo que va del año, a pesar de la vigencia del programa Precios Justos. La ponderación del rubro verduras, tubérculos y legumbres dentro del IPC es del 2,2%. Según destacó el CEPA, en el análisis por producto, las principales subas detectadas para mayo fueron “el tomate (40,2%), seguido por la batata (16,5%), la papa (8,1%) y la cebolla (1,5%)”. Por otro lado, los que fueron a la baja fueron la lechuga (71,7%), y luego el zapallo (7,0%).
“La variación interanual del segmento respecto a mayo de 2022 fue de 262,3%”, concluyó el CEPA, mucho más que la variación de precios interanual medida por el INDEC
Tras la salida del Gobierno de Martín Guzmán, se disparó la brecha entre el precio de las hortalizas comercializadas desde el Mercado Central y los mismos alimentos ofrecidos en los grandes supermercados. Si en julio del 2022 esa distancia se ubicaba en el 80% para el caso de las verduras y hortalizas, para agosto del año pasado había saltado al 152%. En mayo de este año, la brecha – es decir esa remarcación de precios a lo largo de la cadena – se ubicó en el 173%.
Esto quiere decir que una misma verdura que en el Mercado Central costaba 100 pesos, en los supermercados se comercializó, en promedio, a 273 pesos. Este guarismo permite suponer una fuerte remarcación de precios y una enorme captación de rentabilidad por parte de las grandes superficies del comercio minorista.
“Los precios ponderados de las principales hortalizas tuvieron aumentos en supermercados del 29,8%, considerablemente mayores a los del Mercado Central donde aumentaron 9,8%, explicando de esta manera la ampliación récord de la brecha para mayo”, puede leerse en el informe del CEPA
Al analizar la composición de los canales de comercialización en lo que refiere al rubro hortalizas, los supermercados representan el 23,1% en el volumen comercial, en tanto la mayoría se mueve a través de verdulerías (negocios especializados) con el 51,5% y autoservicios con el 20,3%. Este dato daría cuenta del poco alcance del programa Precios Justos para intentar morigerar las subas en los alimentos frescos, más allá de la reciente incorporación de una acotada lista de productos para los llamados mercados de cercanía.
“Se observa, en principio, que los precios promedios relevados en supermercados del GBA superan el acuerdo de precios con las grandes cadenas de supermercados. En el caso de la banana es el único producto donde el precio promedio se mantuvo por debajo del acuerdo, sin embargo, solo una cadena cumple con dicho acuerdo. Se puede apreciar que ninguna cadena cumple con todos los productos que acordaron con el Gobierno. En el caso del tomate redondo la cadena de supermercados Coto mantuvo durante casi la totalidad del mes un precio mayor al acordado en Precios Justos”, concluyeron desde el CEPA.
Fuente: El Destape




