La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores marcharon esta tarde junto a trabajadores de la salud, familiares de pacientes, y la sociedad en general, en el marco del reclamo presupuestario por el Hospital Garrahan, y para visibilizar también lo que implican los recortes y despidos en el Clínicas, el Posadas y el Bonaparte.
En la Argentina hay medio millón de trabajadores de la salud pública que atienden en mil setecientos hospitales y seis mil unidades sanitarias. Veintitrés millones de argentinos son CPE (Cobertura Pública Exclusiva), y dependen en un cien por ciento de un sistema que ha absorbido la crisis de las obras sociales y las prepagas, con un 20% de aumento en la cantidad de consultas y apertura de historias clínicas desde el comienzo de la administración Milei.
En este contexto, el gobierno de Milei desfinancia al Garrahan y al resto de los hospitales y no atiende la demanda salarial de sus trabajadores y trabajadoras.
Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la CTA Autónoma, dijo: “Hoy abrazamos al hospital Garrahan y a todos los trabajadores y trabajadoras del sistema público de salud, porque este gobierno quiere arrasar con todas las condiciones fundamentales de vida del pueblo argentino. Destruye la salud, la educación, el sistema previsional. Pero así como el gobierno se ensaña con los más débiles, los trabajadores acompañamos a todos los sectores de la sociedad que están dispuestos a luchar para ponerle freno a esta tiranía”.
“Milei representa la muerte, por eso les saca la medicación a enfermos oncológicos, ya son 70 personas que fallecieron por la falta de tratamiento, hay cirugías que no se están pudiendo realizar y otras que los trabajadores de los hospitales públicos las realizan de manera heroica. Porque así como nuestro pueblo es el digno implementador de las políticas públicas, con la misma dignidad defiende un Estado al servicio de las mayorías, y así lo demuestra esta enorme movilización”, remarcó el dirigente.
El Secretario Adjunto de la Central, Ricardo Peidro, afirmó: “Estamos en la calle nuevamente de forma masiva, en una jornada más de resistencia al ajuste, con un tema tan importante como es la salud para nuestro pueblo, y la defensa del hospital Garrahan como símbolo emblemático de esta lucha. Como trabajadores agentes de propaganda médica, vemos día a día cómo están destruyendo la salud pública. El ajuste forma parte del cotidiano de este gobierno, pero también la resistencia en las calles, y vamos a ganar”.
Desde la movilización, Jorge Yabkowski Secretario General de FESPROSA, señaló: “Decenas de miles de ciudadanos nos reunimos hoy en una gran coalición política y social en defensa del Garrahan, del Posadas y de todas las luchas por la salud pública y sus trabajadores. Estamos felices de haber encontrado coincidencias en una gran diversidad de pensamientos reunidos en un documento único que dice ´basta de despidos en salud, basta de precarización laboral, basta de salarios a la baja, basta Milei, basta Lugones´, queremos una salud pública para todos”.
Por su parte, Olivia Ruiz, Secretaria de Previsión Social, agregó: “Volvemos a la calle tras la represión que vivimos ayer en la marcha de los miércoles, como ya nos tienen acostumbrados. A los jubilados, la salud nos cruza de manera directa, aún no nos han devuelto los medicamentos gratuitos, y la cobertura de salud (tanto quienes tienen cobertura de PAMI, como quienes acceden al sistema público) está totalmente desarticulada y sin garantías. Los jubilados vamos a estar para acompañar todas las luchas porque la unidad es lo que va a hacer que este gobierno se vaya más temprano que tarde”.
No al ajuste en el Hospital Garrahan
En relación con el reclamo del Garrahan, los pedidos centrales son: salario inicial de al menos $1.800.000 / $1.900.000 igual a la canasta básica, para frenar las renuncias (más de 220 en los últimos meses); rechazo a la precarización de residentes y becarios; reapertura de diálogo institucional; y garantía de funcionamiento pleno del hospital. También se repudia la designación del nuevo director médico, Mariano Pirozzo, “por carecer de formación pediátrica y por su rol en anteriores ajustes y despidos en salud pública”. Desde 2023, el presupuesto del Hospital está congelado.
A esta situación se suma la quita de subsidios a la Fundación de Hemofilia, al Instituto Nacional del Cáncer, el recorte del 50% del presupuesto para salud, el cierre del Instituto de Enfermedades Cardiovasculares y el recorte en discapacidad. Por otra parte, otro organismo desguazado fue la Dirección Nacional de VIH, Hepatitis y Tuberculosis y el Hospital Bonaparte, único en su tipo, perdió un 20% de su presupuesto, como también pasó con el Hospital Sommer.
En la actualidad, un 60% de la población depende exclusivamente del sistema público. Sólo el 30% está cubierto por las obras sociales y apenas el 10% puede acceder a las prepagas, que aumentaron más del 120% durante 2024. Desde la asunción de Milei, una porción del 35% de los usuarios pasaron desde las prepagas y obras sociales hacia el sector público.




