La secretaria general adjunta de ATE Nacional advirtió sobre el inminente vencimiento de 400 contratos y el pase a disponibilidad de personal de planta permanente en OSFA (ex-IOSFA). El gremio se movilizará este jueves a la sede central del organismo.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a una jornada de protesta para este jueves 24 a las 11 en la sede central de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA, ex-IOSFA), ubicada en Paso 551, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La medida de fuerza responde al vencimiento de 400 contratos a fin de mes y a la posibilidad de que se disponga el pase a disponibilidad de trabajadores de planta permanente.
“Desde que asumió La Libertad Avanza están intentando vaciar la obra social: cortan insumos y dejan sin profesionales a muchas sedes. A fin de este mes quieren dar de baja los contratos de casi 400 trabajadoras y trabajadores, y se dispondrá el pase a disponibilidad para el personal restante, perteneciente a la planta permanente. No puede ser que se tomen estas decisiones con total liviandad. Están en juego familias enteras”, denunció Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional.
El conflicto se profundizó tras la publicación del DNU 88/2026 en febrero de este año, mediante el cual el Gobierno nacional dispuso la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y la creación de OSFA. Desde el gremio señalaron que el traspaso de funciones se ejecutó de forma inconsulta, lo que vulnera el derecho de representación y negociación colectiva amparado por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, los convenios 87 y 98 de la OIT y el artículo 31 de la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales.
Además de las prestaciones médicas habituales, la entidad administra 13 hoteles, recreos y residencias cuyo funcionamiento se vería seriamente comprometido de concretarse las cesantías. En paralelo, trascendió que el nuevo organigrama institucional suprime las farmacias propias del organismo para operar únicamente a través de comercios conveniados.
“Se olvidan de la gente. Hay afiliados que no consiguen turnos, pacientes que deben ser operados y no cuentan con insumos, y profesionales que no cobran. A este panorama crítico se suma la amenaza concreta sobre cientos de familias que podrían quedarse sin trabajo y sin ingresos. Mientras tanto, continúan los negocios a costa del Estado y de los recursos de todos los argentinos”, concluyó Cabezas.




