OnlyFans: el erotismo como una forma de salida a la crisis

Desde la pandemia la cantidad de usuarios en esta plataforma creció más del 50%. La mayoría lo utiliza como una posibilidad laboral. Puede llegar a dejar un promedio de 200 a 400 dólares al mes. Fetichismo, los contenidos sexuales y la búsqueda de «no tener jefes»

Por Franco Ojeda

La crisis económica, la pandemia, la falta de oportunidades, un mundo laboral precario y que cada vez cubre menos las necesidades cotidianas. La enumeración podría seguir, aunque estos son cuatro de los principales factores que desataron el boom de la producción de contenidos locales para OnlyFans, una plataforma que crece y crece en el país. Puede ser un trabajo. Puede ser un hobby. Pero sobre todo, para la mayoría de los que generan contenidos es una salida. Comercializar sexo y erotismo para así obtener ingresos.

«El trabajo sexual aparece muchas veces como una forma de resistencia frente a la crisis económica, la falta de oportunidades laborales y la precariedad en que nos encontramos la mayoría al entrar al mercado laboral. No es casual que la cantidad de personas haciendo contenido sexual virtual se haya incrementado como nunca antes a partir de la pandemia«, plantea  María Riot actriz generadora de contenido y activista de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina ( AMMAR ).

De acuerdo a la información del sitio, desde que se creó en 2016 OnlyFans tiene registrados más de 150 millones usuarios y usuarias en todo el mundo, con 1,5 millones de personas generadoras de contenidos. En total las ganancias superaron los 5000 millones de dólares.

En nuestro país este fenómeno empezó a crecer desde el 2020, producto del aislamiento generado por la llegada del Covid–19, que devino en un crecimiento exponencial de la interconectividad y su correlato: un mayor uso de las redes y más tiempo de pantallas. Al contexto se le agregó que varias actrices y mediáticas argentinas como Cinthia Fernández o Candelaria Tinelli se sumaron a OnlyFans, un factor clave para el crecimiento de la popularidad de esta plataforma a nivel nacional.

Desde el inicio de la pandemia, las y los usuarios registrados dentro de la plataforma se incrementaron más del 50 por ciento. Pero para entender el presente hay que remontarse a un nombre clave: Patreon. Es una plataforma de crowdfunding que permite a artistas y creadores de contenido online recibir financiación para realizar sus proyectos.

«El éxito de OnlyFans se debe a que hubo un éxodo de Patreon cuando dejó de permitir contenido explícito, y además el porcentaje que te cobra la plataforma por su servicio (un 20% que se resta de cada suscripción o venta que hacés) es menor que en otras plataformas, en las que a veces llega a ser un 50%«, afirma Riot, de 31 años desde Barcelona, donde reside actualmente.

La persona que ingresa debe suscribirse al perfil que desee, y abonar una cuota mensual que tiene un valor mínimo de 4,99 dólares. En nuestro país, un generador de contenido para la plataforma puede llegar a obtener en promedio de 200 a 400 dólares al mes.

Es utilizada por la gran mayoría de los usuarios como un complemento de sus actividades laborales. En la práctica, los que llegan a cruzar la línea de la autosustentabilidad en OnlyFans son menos de los que se cree.

“Los que salen en los medios diciendo que se hicieron ricos gracias a la plataforma son una minoría –remarca Riot–, pero esas historias son las que venden y muchos creadores inflan sus números, también para vender más”

En 2021, OnlyFans comunicó a sus creadores de contenidos que no se podía vender contenido sexual explícito. Fue a pedido de las instituciones bancarias. Debieron revertir la medida semanas después. “El contenido explícito es el que más vende», enfatiza Wanda Bevilacqua. Ingresó a la plataforma en marzo de 2021 para solventar deudas, tras quedar desocupada. Había visto a “un montón de chicas conocidas de las redes” que se habían sumado en el último tiempo. “Nunca tuve prejuicios sobre el contenido”, confía.

Todos los días se le suman entre 10 y 12 usuarios nuevos. Hoy ya la siguen 7000 personas. «Lo que más salen son videollamadas», confiesa. Duran de 5 a 15 minutos, y por cada una puede llegar a recibir hasta 120 dólares.

Con lo que ganó llegó a pagarse su automóvil: “Si lo trabajás bien, es un trabajo común y corriente, y lo podés tomar como un estilo de vida”. Al poco tiempo empezó a dar cursos a cientos de jóvenes que estaban desempleadas: “les quería enseñar lo que yo aprendí y por suerte muchas chicas se inscribieron”.

Maximiliano Tassi es un actor tucumano que genera contenido desde 2021, cuando empezó a subir material mientras trabajaba en un call center. «En un primer momento generaba contenido pensando si de verdad iba a ser redituable. Me decidí a producir cuando observé a varias personas que lo hacían. Y aproveché que tenía una gran cantidad de seguidores en mis redes. Creí que vender contenido era una manera interesante para ganar algunos ingresos extras», narra Tassi, que también estudia comunicación social en la Universidad Nacional de Córdoba.

@MaxiTassi tiene más de 59 mil seguidores y llegó a su pico de fama en 2022, cuando se popularizó en Brasil por su parecido físico al influencer y diputado bolsonarista Nikolas Ferreira. “De pronto me habían llegado un montón de vistas de Brasil porque había salido un video mío en un noticiero brasilero diciendo que el que aparecía ahí era ese personaje. Ahí me atacaron por redes los anti Lula”.

Dentro de la amplia gama de contenidos se encuentran la producción de videos, audios y fotos eróticas, donde no solo se enfatiza la imagen pornográfica tradicional del cuerpo desnudo, sino también sus derivados fetichizados como pueden ser fotos de disfraces y diferentes partes del cuerpo, por ejemplo los pies.

Estos submundos y categorías también crece en público. Daniel Mundo, docente de la Facultad de Sociales de la Universidad de Buenos Aires e investigador de la temática, sostiene que «una imagen, un video, un gol, unos pies, cualquier cosa puede llevar una movilización de afectos. A esto lo denomino ‘signo porno’ y lleva a una modificación del líbido muy potente. Ese objeto sexual nunca puede ser único. Hay tanta movilidad de signo que va cambiando a la velocidad en que explora su propia sensualidad y búsquedas”.